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El
P. Tomás Morales S. J. nos ha transmitido un
carisma que se caracteriza, según sus palabras, por la búsqueda de la
santidad apostólica en medio del mundo, viviendo la espiritualidad contemplativa
en la acción de Nazaret, al servicio de todos los hombres, especialmente
de los jóvenes y las familias.
Esta
nota implica que buscamos la santidad a través de la vida familiar, profesional
y social, es decir, a través del
cumplimiento de los propios deberes de estado. Compartimos la vida, las
preocupaciones y los afanes con los demás, como la Sagrada Familia en
los treinta años de Nazaret. "Somos gente del mundo, gente de la
calle". Pero nuestro estar en el mundo se caracteriza por la sencillez
y alegría propias de quien se siente "hijo de Dios en medio de los
hermanos que nos rodean" (P.
Tomás Morales S. J.).
A través de la presencia y la competencia profesional,
llevamos el fermento del mensaje cristiano. Nuestra
presencia como fermento se manifiesta en el testimonio de vida cristiana;
la palabra y la acción responsable en servicio de los demás.
Mirando
a Cristo, buscamos la santidad en el trabajo profesional convertido en
contemplación. Cada uno encuentra en su trabajo, oculto y competente,
el mejor medio de unirse con Jesús. Sabemos que nuestro servicio a Dios
y a los hombres está vinculado a la perfección con la que realizamos
nuestros quehaceres. Por eso, seguimos la consigna de San Pablo: "Lo
que hacéis, hacedlo con toda el alma, como quien sirve a Dios y no a los
hombres".
Llévese
un pensamiento del P. Tomás Morales S. J.
La
vida de la Sagrada Familia es la vida más divina y más humana a la vez.
En la sencillez de la vida cotidiana labrada en los pequeños detalles,
en el amor y el sacrificio vividos como algo natural, la vida de Nazaret
es una vida sin estridencias, sin excentricidades, sin milagros. En la
pura fe.
En Nazaret encontramos la síntesis que unifica nuestra
vida: oración, trabajo, apostolado, descanso. Porque "la contemplación
no es una técnica de especialistas, sino la consecuencia natural de un
alma que mira a Dios y, llena de admiración, adora en silencio" (P.
Tomás Morales S. J.). Nazaret es unidad de vida sencilla, alegre, al alcance de
todos.
Llévese
un pensamiento del P. Tomás Morales S. J.
El
P. Morales está convencido de que "vivir en Nazaret es realizar el
apostolado más fecundo y universal". Nos invita a mirar a Cristo
que , siendo el Salvador del mundo, "lo salvó desapareciendo ante
la voluntad del Padre en vida oculta, obediente, de trabajo".
Nazaret
es también vivir una vida de unión estrecha con María Santísima que vivió
en el ocultamiento de una vida como la de los demás y en ella se santificó.
Imitando la tarea de María
como educadora del Niño Jesús, tratamos de trabajar de todos los modos
posibles por la educación de la juventud y al servicio de todas las familias
del mundo.
Llévese un pensamiento del
P. Tomás Morales S. J.
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